Mi vida en consumo de drogas fue en el paso de una vida de joven a adulto. Adulto, adicto, con trabajo y dinero, o sea, un engendro. Hoy voy de nuevo por mi vida, cómo se dice, recuperarla… Pero no es verdad, porque de mi vida pasada es bien poco lo que quiero recuperar. Las ganas que hay son más bien las intenciones de empezar de cero, cosa que tampoco se puede. Cuando caes en adicciones profundas dejas con tu vida una cagada de tales dimensiones que son bien pocas las opciones que te quedan cuando quieres salir.
No puedes borrar y cuenta nueva, porque el holocausto que dejaste no te lo permite, y no puedes volver a rescatar cosas buenas de tu vida pasada, porque en tu vida pasada está todo revuelto. El consumo está muy presente, al lado de todo. Lo que te queda es ser humilde y aguantar que te den, los que saben. Entregarte y aprender. No puedes hacer caso de todo tampoco, si tonto no eres.
Es muy difícil rearmar la vida. Pero cuando estás convencido de no volver a la mierda, es muy posible que sigas bien. Yo trato de tomarme cada día las cosas con un poco más de calma y no caer en los fanatismos mentales tan propios de un cerebro adicto. Es muy irónico que siendo tan racional para algunas cosas me haya costado tanto lidiar con todo esto, pero esto es una enfermedad, y un ex adicto es alguien que debe cuidarse mucho para no tener recaídas de su enfermedad. Sólo tratar de mantenerse sano, que las respuestas llegarán, y solas, de a poco, se que llegarán.